
La realidad a
cambiar
Muchos niños y niñas con diversidad funcional o necesidades educativas especiales encuentran barreras en algo tan esencial como jugar, comunicarse o relacionarse.
El juego, el movimiento y la interacción son claves en su desarrollo, pero no siempre se dan en entornos adaptados a sus necesidades. Por eso, crear espacios de ocio inclusivo no es solo una oportunidad, sino una necesidad: lugares donde cada niño o niña pueda participar, disfrutar y crecer en igualdad de condiciones.
A quién acompañamos
El programa está dirigido a niños y niñas de 3 a 12 años con diversidad funcional y/o necesidades educativas especiales, que necesitan un entorno adaptado donde jugar, expresarse y desarrollar sus habilidades en compañía de perros de terapia.
Nuestra meta
Queremos mejorar la calidad de vida de los niños y niñas a través de un ocio terapéutico que favorezca su desarrollo emocional, social y psicomotriz.
El perro se convierte en un motor de motivación que facilita el aprendizaje, la interacción y la expresión, ayudando a desarrollar habilidades psicosociales, comunicación verbal y no verbal, y la expresión de sentimientos.
Así lo hacemos
Un gran logro
Sesión a sesión, los niños y niñas desarrollan nuevas formas de comunicarse, relacionarse y moverse en el mundo.
No solo adquieren hábitos de vida saludables, sino que también encuentran un espacio de juego compartido donde interactuar con otros niños, con los animales y con los adultos, fortaleciendo su autonomía, su confianza y su bienestar emocional.
Nuestro apoyo
transformando su día a día.



